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Progenitores: claves en la prevención de obesidad y sobrepeso infantil

Progenitores: claves en la prevención de obesidad y sobrepeso infantil.

El sobrepeso y la obesidad es una acumulación anormal o excesiva de grasa. Esto supone un serio riesgo para la salud. Casi el 10% de los españoles entre 2 y 17 años de edad presenta obesidad y el 18% tiene sobrepeso. Asimismo, el 15% de los adultos españoles tiene obesidad y casi el 40% tiene sobrepeso. La tendencia es que estas cifras vayan en aumento; hay datos que dicen que en el año 2030 habrá un 80% de adultos españoles con exceso de peso.

La obesidad puede reducir la esperanza de vida de una persona hasta 10 años, debido al mismo exceso de peso, pero también a las enfermedades crónicas que van asociadas a la obesidad. Los niños con obesidad y sobrepeso tienen más probabilidad de sufrir hipertensión arterial, dislipemia, diabetes tipo 2, empeoramiento de enfermedades como el asma, problemas psicosociales y obesidad en edad adulta. En los adultos, la obesidad también se asocia a enfermedades respiratorias, artrosis y algunos tipos de cáncer.

 

¿Cuáles son las verdaderas causas?

Esta epidemia de exceso de peso no puede ser debida sólo a causas genéticas. Los factores del entorno juegan un papel muy importante en el desarrollo de la obesidad, creando un “entorno obesogénico”. Se caracteriza por cambios en la alimentación (tanto cuantitativos como cualitativos) y la reducción de la actividad física. Así, la primera causa de exceso de peso infantil es el desequilibrio entre la ingesta y el gasto calórico. En los últimos años, ha habido un aumento de la ingesta de alimentos hipercalóricos con abundantes grasas y azúcares. Viene derivado por un alto consumo en carne, embutidos, lácteos, bollería y bebidas carbonatadas; y una disminución de la ingesta de fruta, verduras y cereales. El resultado será una dieta más pobre en vitaminas, minerales y fibra. Al mismo tiempo, muchas actividades de ocio son hoy en día de naturaleza sedentaria, con la consecuente disminución de la actividad física diaria de los más pequeños.

La infancia es un periodo muy importante para actuar sobre la conducta alimentaria. Las costumbres adquiridas en esta etapa son decisivas del estado de salud del futuro adulto. En este proceso, los modelos de vida de los adultos son determinantes. No podremos conseguir una respuesta eficaz y permanente ante la obesidad infantil sin la implicación global de muchos sectores (educadores, profesionales sanitarios, empresarios, políticos…), donde el papel de la familia tiene una importancia especial; ¡los padres y las madres somos una pieza clave!

 

Recomendaciones para promover una nutrición saludable de los hijos:

  • Sed un buen modelo para vuestros hijos: alimentaros de forma saludable desde hoy mismo.
  • Hay que desayunar cada día, en casa antes de salir a la calle, de forma completa y dedicándole suficiente tiempo. Beber un colacao, de pie, y salir corriendo de casa no es desayunar adecuadamente.
  • Eliminad los refrigerios ricos en grasas y azúcares simples. La bollería envasada, los zumos envasados, las bebidas azucaradas y gaseosas, y las golosinas son el peor ejemplo. Ofreced a vuestros hijos pan del día, fruta y frutos secos a media mañana y para merendar.
  • Los cereales (pan, arroz, pasta…), las patatas y las legumbres tienen que ser la base de la alimentación. Aumentad el consumo de legumbres a 3 ó 4 veces a la semana e introducid cereales integrales de forma habitual.
  • Moderad el consumo de carne y pescado a 3 ó 4 veces pos semana, e incluir pescado azul al menos una vez por semana. Los huevos también son una opción muy saludable y pueden consumirse hasta 4 unidades a la semana.
  • Fomentad el consumo diario de verduras y frutas, frescas, de temporada y locales.
  • Intentad cocinar en casa los alimentos, y dejar las preparaciones precocinadas para ocasiones esporádicas.
  • Utilizad preferentemente aceite de oliva virgen tanto para cocinar como para aliñar.
  • Limitad a una vez por semana las frituras y platos procesados (como las hamburguesas, las albóndigas o las salchichas).
  • Involucrad a vuestros hijos en la compra semanal, la decisión del menú diario y la preparación de las comidas. Hablad con ellos de los beneficios de una alimentación variada y equilibrada, y de los alimentos frescos y de temporada.
  • Intentad hacer al menos una comida en familia, sin televisión ni otras distracciones.
  • Animad a vuestros hijos a tener una vida activa: que anden, corran, vayan en bici, jueguen con sus amigos y hagan ejercicio físico diariamente.
  • Dedicad un rato a la semana para hacer actividades de ocio en familia al aire libre.