Quánima
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Recomendaciones para acompañar a los niños durante las comidas

Recomendaciones para acompañar a los niños durante las comidas.

La Agencia de Salud Pública de Cataluña publicó el pasado mes de marzo una nueva guía con consejos para las personas adultas que acompañan a los niños en los momentos de las comidas. Es un documento dirigido, por lo tanto, tanto a las familias como a los monitores de comedor y monitores y directores de tiempo libre que velan por la buena alimentación de los más pequeños.

La guía propone una serie de consejos “actualizados”, que suponen un nuevo enfoque de la actitud que deberíamos de tener los adultos ante el comportamiento que muestran los niños cuando tienen un plato de comida enfrente suyo.

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La guía no ha estado exenta de reflexiones y críticas constructivas. A continuación, hago un breve resumen de los aspectos más destacables de la misma, a modo de decálogo de recomendaciones, y me permito el lujo de añadir algunas frases más, bajo mi punto de vista, como nutricionista y dietista que soy, como monitora y directora de tiempo libre, y como madre de una peque aún muy peque.

 

Consejos de la guía

Aprovechad los momentos de las comidas para:

  • Desarrollar dinámicas de educación alimentaria y fomentar los hábitos saludables y sostenibles. Podéis consultar el documento La alimentación saludable en la etapa escolar, para tener una buen referente sobre cómo debe ser la alimentación en la etapa infantil.
  • Conocer, respetar y apreciar la diversidad de costumbres y creencias entorno a las comidas. Los menús programados a lo largo de la semana o mensuales pueden incorporar propuestas gastronómicas propias de las diversas tradiciones culturales y religiosas, tanto de nuestro entorno como de otros contextos con la que convivimos diariamente.
  • Escuchar a los niños y a las niñas sobre la cantidad de comida que piden; es mejor servir poca cantidad de comida y dar la opción de repetir, que llenar demasiado el plato desde el principio. También es buena idea permitir que sea el mismo pequeño quien se sirva el plato, con la ración que crea conveniente. No es la mejor idea forzar a los niños a comer por encima de su sensación de hambre.

Captura de pantalla 2016-07-21 a la(s) 11.08.53Motivad a los pequeños a que participen en la compra de los alimentos, en la elección de los menús diarios y en la preparación de los platos. Ofrecedles responsabilidades entorno a la elección y preparación de las comidas, y potenciad sus capacidades creativas culinarias.

  • Permitir que los niños repitan del primer plato (especialmente si son verduras –crudas o cocinadas) y de las frutas frescas, y limitar la cantidad del segundo plato (sobre todo si son carnes).
  • Incitar a los pequeños a probar los alimentos nuevos que no han probado nunca. Es necesario idear y aplicar estrategias que ayuden a los niños a superar el rechazo a la diversidad alimentaria. No se trata de obligar ni de forzar ni de coaccionar; sino de motivarles y habituarles a todos los alimentos y preparaciones. Insistir a los niños a que coman un alimento es contraproducente y conduce más bien a la no aceptación de ese alimento.
  • Tener un momento de tranquilidad que dure al menos 30 minutos, para tener suficiente tiempo para disfrutar de la comida y favorecer el proceso digestivo.Captura de pantalla 2016-07-21 a la(s) 11.09.10

Intentad que las comidas sean una dinámica más a lo largo del día. El desayuno, la comida o la cena no pueden ser un mero trámite entre las actividades de antes y de después. Sentarse en la mesa, acompañados, tiene que ser una actividad más, tan importante, lúdica y educativa como las demás.

  • Aprovechar esos momentos de las comidas, para mostrar nuestra actitud más respetuosa y amorosa con los niños, para favorecer la aceptación de los alimentos.

Proponeros que todos los niños sean capaces de explicar alguna anécdota y de echarse unas buenas risas en la mesa, durante las comidas. Evitad por lo tanto que los momentos de sentarse a la mesa a comer sean un trámite obligatorio poco atractivo, un auténtico calvario para el niño y un listado de exigencias y amenazas.

  • Hacer un consumo mayoritario de alimentos de origen vegetal, como las frutas, las hortalizas y las verduras, las legumbres, el pan, el arroz y la pasta, los frutos secos y el aceite de oliva; e intentar que éstos sean frescos, locales y mínimamente procesados.
  • Servir raciones más pequeñas de pescado, carne magra, huevos y lácteos; y limitar los alimentos procesados.
  • Asegurar que el agua sea de fácil acceso y no limitar su consumo.