Quánima
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Sí, claro: una Navidad “saludable” también es posible, sin renunciar a la tradición gastronómica

“Aix, después de haberme esforzado tantos meses, ahora viene la Navidad”, “Ahora que me había concienciado de la importancia de cuidarse, llega la Navidad”, “Mejor me pongo a dieta otra vez tras las navidades”…

No son pocos los comentarios parecidos a los anteriores y abundan las preocupaciones alrededor de las comidas navideñas. Por un lado, queremos ofrecer lo mejor sobre nuestras mesas; por otro, desearíamos pasar por alto estas fiestas, para no tener ningún motivo a la vista que nos incite a saltarnos “la dieta”.

El otro día impartí en Barcelona un taller sobre “Navidad Saludable“. Algunos participantes se resistían a entrar, y desde la puerta me preguntaban si hablaría de “no-comer” eso, aquello y aquello otro. “No, pueden entrar tranquilos: hablaremos del “si-comer” entrantes riquísimos, de llenar la mesa de comida, de la “sopa de galets”, del pavo, de los canelones… y también de los turrones y los polvorones, del tronco de Navidad y del roscón de Reyes”.

Pasen y vean, coman, disfruten de la tradición y simplemente tomen nota de estas sencillas estrategias para no acabar empachados, arrepentidos, con citas pendientes con la báscula ni con el deber de cumplir con nuevos propósitos dietéticos en enero.

PRIMERA: Olvídate de la báscula y acuérdate de disfrutar

  • Disfruta de los días festivos, de la compañía y de las comidas. Saltarse ligeramente la dieta o los hábitos saludables de vez en cuando no es un problema. Sólo hay que hacerlo de forma consciente.
  • Aprovecha cualquier excusa para salir de casa y quedar con familiares y amigos. Visita las exposiciones, participa de los actos públicos, sal a ver la decoración navideña.

SEGUNDA: Los días festivos, más que nunca, realiza 5 comidas al día

  • No te saltes ninguna comida: desayuna, come y cena, y pica algo (saludable) a media mañana y media tarde.
  • Saltarse el desayuno es la peor opción, aunque lo hagas para compensar la cena del día anterior o la comida que está por venir. Llegarás con demasiado hambre a la siguiente comida y comerás el doble. Si es necesario, desayuna menos, pero desayuna.
  • Los días de “comilonas”, come algo entre 1 y 2 horas antes: una fruta, un yogur con fruta deshidratada, un puñado de frutos secos, una tostada con queso fresco… para evitar llegar hambriento a la cita.

TERCERA: Pruébalo todo, que no quede nada en la mesa que no hayas degustado

  • Come de todo, pero con medida. Sírvete primero una ración pequeña de cada plato y repite sólo si te quedas con hambre (difícilmente en Navidad…).
  • Si las comidas o cenas son a base de tapas o picoteo, llena desde el principio el plato. Esa será tu comida. Evita ir picando de aquí y de allí tantas veces como te piden los ojos: acabarás comiendo tres veces más de lo necesario.

CUARTA: Da una oportunidad a las verduras; son las gran olvidadas de nuestras mesas

  • Si no cocinas tú, participa activamente en la elaboración de las comidas. Ofrécete para cocinar aperitivos y entrantes más ligeros y saludables con hortalizas y verduras. Aquí tienes algunas ideas muy fáciles de elaborar.
  • Si cocinas tú para toda la familia y amigos, añade al centro de la mesa una buena ensalada “especial” o una buena parrillada de verduras.
  • Estos aperitivos y platos de verduras serán la excusa perfecta para seguir picando o “repetir” cuando los demás siguen comiendo y nosotros ya hemos terminado.

QUINTA: ¿Turrones y polvorones también??? … Sí, por supuesto que sí!

  • Corta los turrones en porciones más pequeñas de lo habitual (cada trozo no tiene por qué tener la anchura de las tabletas enteras) o bien compártelos.
  • Prueba sólo aquellos que realmente te apetezcan: no hace falta comer un trozo de cada versión. Tienes todas las fiestas para degustar todos los tipos.
  • Cuando se hayan acabado las comidas y cenas especiales, guarda estos postres; no los dejes en la bandeja sobre la mesa, a la vista de todos y a todas horas… Así, evidentemente son una tentación y un pica-pica sin parar.
  • ¿Te apetece elaborar un turrón diferente y sin azúcar? Consulta aquí la receta y dale forma de turrón.

SEXTA: Cuidadín con el alcohol… ¡con sentido común!

  • Con frecuencia nos despreocupamos del alcohol que consumimos en una única comida, y éste puede llegar a suponer 300 ó 500 calorías en una única comida.
  • Con una cerveza y/o una copa de vino durante la celebración y una copa de cava para brindar hay de sobra para disfrutar de la fiesta.
  • Proponte beber agua, al menos dos vasos llenos a lo largo de cada comida.

SÉPTIMA Y ÚLTIMA RECOMENDACIÓN: Pon unas deportivas debajo del árbol de Navidad desde hoy mismo

  • Haz ejercicio físico cada día, especialmente los días festivos. No hace falta encerrarse en el gimnasio ni correr una maratón. Basta con salir a andar una hora al día a buen ritmo. Propóntelo.
  • Establece hoy mismo una o varias rutas que te gusten
  • Crea un ambiente cómodo que te ayude a cumplir con tu propósito: llama a alguien para que te acompañe, ponte música, cómprate un nuevo pantalón de deporte, realiza un álbum en Instagram de tus rutas…

MUY FELICES FIESTAS!!